Celebración del Domingo de Ramos

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Celebración del Domingo de Ramos*

La jornada comenzó desde muy temprano en el salón del colegio Lujan Sierra (75 e/ 2 y 3), preparándolo para recibir a todos los hermanos dispuestos a darle la bienvenida a Jesús. Preparamos las sillas (unas 300 aproximadamente), alistamos el Altar (que estaba adornado con muchos olivos), se organizó el sonido y el coro también estaba preparado con muchos hermanos que sirven en el ministerio de la música….

11103781_10204144495551843_287645148_oAsimismo, en la Parroquia, otros hermanos recibían a los fieles y les entregaban el olivo que, luego, el sacerdote bendeciría, para partir todos juntos y en comunidad, en procesión hacia el templo ya preparado para recibir a los fieles.

En la puerta del Santuario, cientos de fieles esperábamos la bendición de los olivos para partir en procesión.

Finalmente, el Padre Néstor bendijo todos los olivos, pasando por la multitud de fieles que, con alegría y mucha fe, sostenían en alto los ramos.

11086453_10204144548033155_631162718_oLuego de leer y meditar una lectura del Evangelio, partimos en procesión hacia el Templo preparado en el colegio.

Una multitud de fieles cantaba con alegría y levantaba en alto los ramos para darle la bienvenida a nuestro Señor Jesucristo y recibirlo con Amor y esperanza en cada corazón.

Al llegar al templo, todo estaba listo para la celebración de la Misa de ramos; eran tantos los hermanos que asistieron que el templo se lleno de inmediato: todos cantaban y levantaban con alegría los ramos para iniciar la celebración.

11088460_10204144965523592_1307114145_oLa Misa estuvo hermosa, se leyeron las lecturas y luego se revivió LA PASION de nuestro Señor Jesucristo; un momento muy emotivo, muy fuerte, en el cual todos revivimos con dolor y angustia la entrega de Jesús por cada uno de nosotros.

El sacerdote nos invitaba en la Homilía a pedirle a nuestro Señor que no perdamos nuestra capacidad de asombro al leer la pasión; es decir, que no nos acostumbrarnos a naturalizar LA PASION de Nuestro Señor Jesucristo; no leerla como una lectura más, sino poder revivirla, meditarla para sentir que nosotros estamos ahí con Nuestro Señor Jesús, a los pies del calvario acompañándolo, como cuando llegó a Jerusalén y todos lo recibimos con alegría, dándole la bienvenida. Estar allí con él, no dejarlo solo, como dice La Palabra hicieron sus amigos, acompañarlo para pedirle morir con El, morir para luego resucitar con El.

Preparemos nuestro corazón en esta semana Santa que comienza; preparemos nuestro espíritu, nuestra alma, nuestro interior para acompañar a Jesús en su muerte de Cruz por Amor a todos nosotros, por Amor a cada uno de nosotros….ayer lo recibimos con alegría, esperanza y cantos, pidámosle la Gracia de estar con Él y acompañarlo con todo nuestro ser en cada momento de su entrega; es lo menos que podemos ofrecerle frente a tanto Amor, porque AMOR CON AMOR SE PAGA.

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*Por Romina Fernández