Bilocación

bilocacionLa Bilocación puede ser definida como la presencia simultánea de una persona en dos lugares diferentes. Numerosos testimonios unidos a la tradición religiosa cristiana cuentan varios sucesos de bilocación atribuidos al Padre Pío. Éstos son algunos testimonios:

Un ex oficial del ejército, un día entró a la Sacristía y mirando al Padre Pío le dijo “Es justo él, no se equivoca”. Se acercó, cayó de rodillas y llorando repitió – Padre gracias  por salvarme la vida en el campo de batalla. Sucesivamente el hombre contó a los presentes: “fui un Capitán de infantería y un día, sobre el campo de batalla, en una hora terrible de fuego, algo lejos de mí, vi a un fraile, pálido y de  ojos expresivos que me dijo: “Sr. Capitán,  aléjese de  ese sitio”.  Inmediatamente corrí y antes de que llegara al sitio donde antes me encontraba, estalló una granada enorme que abrió un remolino. Me volví hacia el monje para agradecerle pero ya había desaparecido”.  El Padre Pío en bilocación le salvó la vida.

Hasta el beato Don Orión declaró  lo siguiente sobre la bilocación del Padre Pío:

“En la Basílica de San Pietro, en la ceremonia de beatificación de Santa Teresa del Niño Jesús, estaba también el Padre Pío, en bilocación. Lo vi venir hacia mí, sonriendo. Fui a su  encuentro, a través de la muchedumbre, pero cuando llegué, él desapareció”.

El Padre Pío en bilocación celebró una Misa en la Capilla de un monasterio de monjas en Checoslovaquia, en  1951. Después de la celebración de la Misa las monjas fueron a  la Sacristía para ofrecerle al Padre una tacita de café y darle las gracias por la Misa y la inesperada visita, pero en la Sacristía no había nadie. Las monjas pudieron constatar así que el Padre Pío fue a efectuar  la Santa Misa  en bilocación.

La Madre Esperanza, fundadora de las Criadas del amor Misericordioso, contó de haber visto al Padre Pío, por un año entero, todos los días en Roma. Sabemos muy bien que el Padre no ha estado nunca en Roma, si no una vez para acompañar a la hermana que decidió entrar al monasterio de clausura en el año  1917. Estuvo en bilocación todos los días.

La última bilocación conocida del Padre Pío fue la tarde anterior al día de su muerte. El Padre Pío fue a saludar a Génova al cofrade Padre Humilde que se accidentó por una caída ocurrida el 29 de agosto de 1968.

Hacia las 16.30 del 22 de septiembre 1968 Sor Ludovica va a ver al padre Humilde para llevarle una taza de té. La religiosa siente un fuerte perfume de flores que inunda todo el entorno. Como ella no conoce el origen del perfume, mira al fraile por una explicación.

El Padre Humilde con espontaneidad le dice: “el Padre Pío ha venido a saludarme y me ha dado su último adiós”. Al día siguiente se difunde la noticia de la muerte de Padre Pío.

 

Para leer más sobre el Padre Pío

Fuente: http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Bilocacion.htm